Estilos y clasificación de los modelos digitales

Según el tipo de mallas realizadas, los modeladores se solían clasificar en dos grupos distintos. Aunque apenas hay diferencias, estos grupos desempeñan un papel importante en la manera en la que los modeladores se definen dentro de la industria.

Clasificación de las mallas tridimensionales: orgánicas o de superficie dura

Como acabamos de mencionar, los modelos tridimensionales pueden agruparse en dos tipos distintos, aquellas que pertenecen a las orgánicas o aquellas de superficie dura. Entre ambos tipos hay diferencias entre sí, pero a continuación definiremos el motivo por el que una malla se define como superficie dura o como orgánica.

Para ello, debemos tener en cuenta tanto la producción, como sus atributos y su construcción.

Modelo según su uso en la producción

Cuando un objeto puede ser estático puede considerarse un objeto de superficie dura, mientras que los que se van a animar o deformar, se incluye en la categoría de orgánicos. Un mismo elemento se puede clasificar de dos formas distintas según se emplee en un proyecto. Un objeto puede no deformarse, pero si se transforma en un objeto que tiene vida, podrá ser un modelo orgánico.

Los atributos o la apariencia del modelo

Algunas personas aseguran que es la apariencia del modelo lo que lo definen como una superficie orgánica o dura. Si la malla cuenta con curvas flotantes, que pueden transformarse y adquirir otras formas, su malla se considera orgánica.

Por otro lado, las superficies duras podrían definirse como mallas que tienen bordes duros o formas sencillas, que se pueden unir con bordes definidos aunque sean suaves.

Sin embargo, cuando las características de la superficie de un objeto son piedra, metal o cristal se clasifican como superficie dura, mientras que los que están compuestos por tejidos vivientes se consideran orgánicos.

Por la construcción de la malla

En este aspecto, las mallas que necesitan una tipología organizada se pueden clasificar como orgánicas, ya que se pueden crear de manera más sencilla a través de herramientas y técnicas orgánicas de modelado. Los polígonos de superficie dura no necesitan una topología organizada y semi-regular y se pueden crear a partir de menos polígonos sin necesidad de preocuparnos por las mallas subyacentes del objeto.

Diferencias entre modelos de superficie dura y orgánica

Podemos definir los objetos de superficies duras como cualquier modelo construido o hecho a mano. Es decir, estructuras, vehículos, robots o cualquier objeto que esté hecho o fabricado a mano.

Por otro lado, los modelos orgánicos son cualquier sujeto que existen en la naturaleza. Es decir, humanos, animales, plantas, rocas, etc.

Estilos de modelos tridimensionales

Las mallas tienen estilos diferentes, y cada uno se refiere a una apariencia determinada como el realismo, el expresionismo o el surrealismo, aunque podemos encontrar muchos otros.

Por norma general, un modelo se clasifica en dos estilos distintos: fotorrealistas y ficticios.

Fotorrealistas

Si un modelo representa a un objeto de la forma más detalla posible, con una precisión realista, se le denomina fotorreal. Las referencias fotográficas y su capacidad de observación son algunas de las referencias que emplean los artistas digitales para poder transferir las propiedades realistas a los detalles de los modelos.

Estos modelos no tienen por qué pertenecer al mundo real, pueden ser robots u otros seres como dragones que pueden construirse con un estilo fotorrealista, empleando el mundo real como una referencia.

Ficticios

Si el modelo está compuesto por formas artísticas en un estilo no realista, se denomina ficticio.

Es decir, un modelo ficticio es el que no es fotorrealista. Algunos ejemplos de modelos de este tipo son tanto los personajes de dibujos animados como su entorno. Aunque se emplean materiales de referencia del mundo real, la forma en la que se interpreta y aplica al modelo es distinta.

¿Cómo elegir entre un estilo u otro?

Los dos estilos necesitan que se cuiden los detalles a la hora de diseñar la malla, pero la única diferencia entre los dos es dónde se organizan los puntos sobre el modelo. Por norma general, los diseñadores acaban especializándose en un estilo. Aprender a trabajar con los dos estilos puede permitirle mejorar el estilo de su elección.